jueves, 20 de junio de 2013

Capítulo 8-¡No pensé que eras mi sueño!




Justin: ¡Uh! ¡Qué mal enfermero soy! -lo miré y pensé ¿“enfermero”?...- ¿Quieres comer algo? ¿Tomar algo?
Tu: Eeeeehhh… -Estaba por decir que no quería nada-
Justin: ¡Ya sé! Te voy a traer uno de mis sándwiches… te van a encantar… no te vayas

No me dio tiempo a contestarle porque se había ido… y ahora que lo pienso bien… sí tengo hambre, es que tragar tanta agua me abrió el apetito… Esperé unos 
minutos, miraba a mi alrededor desde la cama… la habitación era grande, predominaba el color morado por lo visto era su favorito así como el blanco es el mío, no estaba muy ordenado que digamos… Me acosté con mi rostro sobre la almohada… podía oler un aroma exquisito… era su perfume, me dejé llevar por lo que estaba oliendo, me venía a la mente su sonrisa, su mirada, no puede ser tan hermoso… en un momento giro mi cabeza hacia la mesita de luz. Estaba su celular, una lámpara y un portarretrato, obviamente con una foto, estaba él… con una chica, muy linda… era blanca, ojos claros, quizás verdes o de un marrón muy clarito, un tanto más alta que él… no parecían sólo amigos, estaban abrazados… pero… ¿Por qué me hace sentir esto? Si es su novia no tiene por qué molestarme, es obvio que un chico tan lindo como él no puede no tener novia… un momento… ¿Estoy celosa? No, no puedo estar celosa… En ese instante entra Justin por la puerta con una bandeja. En ella había un plato tapado por una campana, un vaso de jugo parecía de naranja y un florero con otra rosa blanca… se acerca y coloca la bandeja frente a mí.

Justin: Espero que te guste, lo preparé yo -mientras se sentaba justo frente de mí, la bandeja estaba entre nosotros-
Tu: ¿Todo lo preparaste tu ? -le pregunté señalando la bandeja-
Justin: Sí, todo -levanta la campana dejando ver los sándwiches- Yo preparé los sándwiches, el jugo y corté la rosa.
Tu: Gracias ¿No crees que es mucho?
Justin: Es que quiero corregir la metida de pata… pero come y dime si te gusta.

Tomé un sándwich, le di un mordisco… estaba riquísimo.

Justin: ¿Y? ¿Te gustó?
Tu: Mmm… está delicioso.

Tomé un trago del jugo de naranja, estaba recién exprimido, también riquísimo.
Comí todo mientras conversábamos, es muy agradable hablar con él… no sé porque lo prejuzgué tanto si es muy lindo.
Me hablaba, me contaba sobre él, también le conté sobre mí. Me dijo que se llama Justin Drew Bieber Mallette, es un poquito largo… jijiji, tiene 17 años, le encantan los deportes, practica skate, hockey, snowboard, escalada y surf ¡wow! Eso me sorprendió… sabe tocar el piano y aprendió solo a tocar la guitarra y me prometió enseñarme algún día…oh..tambien canta
Nuestra conversación era muy agradable y divertida, él hacía chistes con las cosas que decía, por ejemplo se reía de su nombre… yo le conté sobre mí, parecíamos amigos de toda la vida, me sentía muy bien con él, mis nervios calmaron un poco pero seguían ahí, sólo trataba de disimularlos. Cuando terminé de comer él se llevó la bandeja a la cocina, yo me levanté de la cama, ya me había cansado de estar acostada… comencé a recorrer la habitación. Me acerqué a un estante que estaba sobre un escritorio… en él había unos cuantos autitos de colección y… otra foto de él con la misma chica, esta vez en la playa, estaban enfrentados, él la tomaba de la cintura y ella rodeaba el cuello de él con sus brazos, ambos sonreían…Mejor sigo con otra cosa… sobre el escritorio encontré una cajita de madera, me llamó la atención… justamente Justin llegaba…

Justin: ¡Ah! ¡Veo que encontraste mi cajita! -dijo, pensé que se enojaría porque estaba viendo sus cosas, pero no– No te preocupes, no es nada prohibido -me dijo entre risas ya que había notado que me puse algo nerviosa- – Es mi mayor tesoro…

Tomó aquella cajita, la abrió y sacó unas cosas por lo visto muy amadas por él…

Justin: Son tarjetas de los hockey… de los últimos 10 años…
Tu: ¡Ah! -Recordé algo cuando dijo “baseball” – Ya los ubico.

Se sentó en la cama, yo me senté a su lado, me contaba la historia de cada tarjeta muy emocionado… las primeras dos las escuché con atención, pero luego me desconecté de la vida real y comencé a nadar de nuevo en sus ojos… lo miraba fijo, de vez en cuando él me miraba y yo volvía mi mirada hacia las tarjetas, para que piense que prestaba atención a la historia, luego volvía a mirarlo…No sé exactamente en lo que estaba pensando cuando escucho que suena un celular… ¿Qué es eso? ¿Es el tema de Rocky? Me causó risa, pero no reí… ¿Quién puede tener ese tono en su celular? Veo que Justin se levanta y se dirige hacia la mesita de luz… ¡era su celular! Lo toma, mira quién estaba llamando, una sonrisa se dibuja en su perfecto rostro, se aleja un poco,  y contesta, yo seguía con las tarjetas pero inconscientemente trataba de escuchar qué decía…

Justin: - Hola linda…

¿“Linda”?... es su novia… lo miré un momento y seguí mirando las tarjetas.

Justin: ¿Cómo estás?... ¿Cómo dónde estoy? Estoy en casa… ¡Es verdad!-Se agarraba la cabeza - ¡Te juro que se me pasó linda!... ¡No! ¡Te juro que se me pasó! Es que… déjame que te explique…-Por lo que parecía la chica no quería escuchar a su novio - … Pero… es que… ¡dejame explicarte!... tuvimos un accidente en casa…

De repente Justin se calló y apago celular… “¿Qué pasó?” Dije en mi interior… creo que ella le cortó la llamada, Justin quedó mal, apoyaba su cabeza sobre la puerta como tomando un poco de aire… yo lo miraba disimuladamente, no quería que piense que era una metida… Él volvió a sentarse en la cama, su cara había cambiado completamente, ya no sonreía y sus ojos no tenían el mismo brillo… yo mientras ordenaba sus tarjetas y lo miraba de reojo… se produjo un silencio… lentamente ordené las casi 200 tarjetas por año… y las acomodé dentro de la caja de madera…

Tu: ¿Así están bien? -Le dije mostrando el orden que ahora había dentro de su cajita-

Él tomó la caja, miró su interior y aunque me quiso hacer creer que estaba mirándolas yo me di cuenta que esa llamada no lo dejó del todo bien… su respuesta de verdad me sorprendió…

Justin: ¡Soy un estúpido!

Dijo mientras se agarraba la cabeza con una mano, lo miré y le dije “¿Perdón?”

Justin: ¡Es que soy un tonto importante!

Seguí mirándolo, yo le había preguntado algo y me respondió con cualquier otra cosa… estaba segura que tenía que ver con la llamada…

Justin: Es que…-Comenzó, parecía que me iba a contar lo que pasó con la chica del celular, pero luego se arrepintió– Lo de la caja… me encanta-Trató de fingir una sonrisa – Por fin la voy a ver ordenada.
Tu: Si te encanta avisale a tu cara porque no se nota… -Le dije, él seguía como lamentándose por algo-
Justin: Sí, perdón… -Se sentó de modo de que quedemos exactamente enfrentados - … Es que acabo de hablar con… -Hizo una pausa - … bueno, algo escuchaste seguro…

Me miró y yo puse cara como diciendo “No, yo no escuché nada” aunque en realidad algo había escuchado pero eso sí, no entendí nada.

Justin: -continuó – Pasa que hoy cumplimos 10 meses con mi novia Caitlin … -Hizo otra pausa-

Yo sabía que era su novia, no era muy difícil de darse cuenta ¿no? No dije nada, sólo lo miraba…

Justin: … Pero con todo esto se me olvidó ir a algo que ella organizó para hoy…
Tu: … Y se enojó por eso…-Completé-
Justin: Sí… -Dijo mirando hacia abajo-
Tu: ¿Y qué esperas?
Justin: ¿Qué espero para qué?
Tu: ¿Qué esperas para ir con ella?
Justin: pero… -Me miró– No quiero dejarte sola…
Tu: No te preocupes por mí -Me levanté de la cama y tomé mis cosas, entre ellas la rosa que Justin me regaló – Yo me tengo que ir… ya son las… -Miro un reloj de ahí - ¡Las 6 de la tarde!
Justin: ¿Estás segura que quieres irte? ¿Vas a estar bien?
Tu: Sí, si… no te preocupes… -Ya me estaba yendo-
Justin: Déjame acompañarte… también tengo que salir…
Tu: Está bien… -Le dije con una sonrisa, él me respondió con otra-

Bajamos las escaleras y en el living vi a Brooke conversando muy animada con Christian, por lo visto se olvidó que a su hermana mayor le rozó la muerte… bueno, sé que no fue para tanto, pero el caso es que ella se había olvidado completamente de mí…

Tu: Brooke me voy…-Le dije mientras pasaba por el living- ¿Tu qué vas a hacer?
Brooke: ¡Ah! -se da vuelta – Yo también , ya voy…
Tu: Está bien, pero apurate -le dije mientras Justin me abría la puerta-

Justin me acompañó hasta la puerta de mi casa, me dijo que después iba hacia la casa de… ¿cómo se llama? Eeehhh… bueno, la novia… iba a tratar de arreglar todo con ella.
Estábamos en la puerta y comencé a ponerme nerviosa, no sé porqué…

Tu: Bueno, llegué… -Tenía esa risa nerviosa-
Justin: Te queda muy bien esa ropa…
Tu: -no entendí hasta que me miré– ¡Ah! ¿Es tuya verdad?
Justin: -con esa sonrisa que me mata – Sí…
Tu: Ni bien me cambie te la paso ¿sí?
Justin: No te preocupes… damela cuando puedas… -Me dijo sonriendo-
Tu: OK. -También sonreí, las sonrisas me salen tan fácil cuando estoy con él-
Justin: ¿Vas a estar bien?
Tu: Claro que sí -“Tuve un excelente enfermero” pensaba – Me cuidaste bien…
Justin: Gracias… ¿tienes tu celular a mano?
Tu: Si, ¿Por?
Justin: ¿Me lo prestas?
Tu: Claro…

Saqué mi celular de uno de los bolsillos del pantalón de Justin y se lo di, vi que presionó unos cuantos botones y después me lo devolvió…

Justin: Te almacené mi número para cualquier cosa que necesites… solamente buscas Justin, marcás y yo te ayudo en lo que quieras… ¿Sí?-Asentí con la cabeza-
Tu: OK, ahora prestame vos tu celular…

Sonrió, sacó su celular de su bolsillo y me lo dio… hice lo mismo que él, guardé mi número como “_______(ta)(:” con la carita incluida y se lo devolví…

Tu: -devolviéndole el aparato – Yo te digo lo mismo, cualquier cosa que necesites y pensás que te puedo ayudar, llamame ¿sí? -Sólo me sonrió-

Se acerca hacia mí y me da un beso en la mejilla, sus labios eran muy suaves al igual que ese beso…

Justin: Bueno, me tengo que ir a arreglar eso que te dije -Me hacía señas con la mano, yo sólo moví la cabeza como diciéndole “Está bien”-

Se fue, yo me quedé unos segundos más en la puerta viéndolo… Cuando entré tenía pensado subir hasta mi cuarto y bañarme pero escuché el timbre, me apresuré a abrir, no sé porqué pensé que era Justin, ¡Por Dios! ¡Tengo que dejar de pensar en él!
Abrí la puerta… era Kate.

Kate: ¡Hola ______(ta)!-Me abraza – Pero… -Me mira de pies a cabeza - … eres mi amiga y por eso tengo que decírtelo, este look no va contigo, es muy… masculino.

La miré y me reí, es que ella tiene alma de diseñadora y sabe qué clase de ropa le va a cada uno, pero en mi caso, ésta ropa no me la puse voluntariamente… pero ella no lo sabía. Cuando dejé de reírme porque ella me miraba mal, lo tomó como una burla supongo, le dije:

Tu: No es mi ropa K…
****: Es de Justin -se escucha-

Era Brooke que llegaba recién de la casa de los vecinos, Kate me miró de forma fulminante.

Kate: ¿De Justin? Pero… -No entendía nada mi amiga- - ¿Cómo tienes la ropa de… de Justin?
Tu: Kate, tranquilízate -le dije mientras ella se daba aire con la mano- – Pasa y te cuento.

Katelynn pasó llena de dudas, creo que ya estaba pensando cualquier cosa, subimos a mi habitación y le conté lo que había pasado desde lo de Chris, su saludo y su ayuda –mi hermanita lanzaba un suspiro cada vez que lo nombraba, también tenía que hablar con ella sobre eso-, la invitación a la piscina, del accidente, de cómo me trató Justin como enfermero, todo… bueno, casi todo… no mencioné ciertos detalles que simplemente no quería contar; como por ejemplo lo que él me hacía sentir, lo que sus ojos y su sonrisa logran en mí, la manera tan sencilla que tiene de ponerme nerviosa…

Brooke: ¿No te acuerdas lo que pasó con él? -Me dijo mi hermanita de la nada-
Kate&Tú: ¡¿QUÉ PASÓ?! -Por más que hacía memoria no podía recordar qué podía ser y eso me ponía nerviosa… además yo todavía tenía la ropa de Justin ¿Qué podría ser?-
Brooke: No, definitivamente no te acuerdas… -Dijo mientras movía su cabeza de lado a lado-
Kate: ¿Qué pasó Brooke? Cuenta -Dijo casi gritando-.

Katelynn estaba muy impaciente al igual que yo con la diferencia de que yo trataba de recordar algo...

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